Enter Slide 1 Title Here

Enter Slide 2 Title Here

Enter Slide 3 Title Here

domingo, 27 de noviembre de 2016

Es conocido que Adolf Hitler, a pesar de haber nacido bajo el seno de una familia Católica, nunca practicó la religión. Sin embargo a Hitler le encantaba visitar Iglesias. Siempre se fijaba entusiasmado en su arquitectura, las pinturas, esculturas... Incluso admiraba la organización de la Iglesia Católica, por haber perdurado durante tantos siglos. Impulsado por su amor al arte, visitó un gran número de iglesias, capillas y conventos. 

Autor Adolf Hitler - Virgen María y el niño. Oleo. 1913

En una ocasión, al salir de una Iglesia, Hoffmann le fotografió bajo una cruz dorada del pórtico. Al fotógrafo le pareció una instantánea interesante y la publicó dentro de su libro "Hitler desconocido". Entonces Hoffmann fue acusado de haber presentado a Hitler como católico practicante. Como es sabido, dentro del partido existía toda una corriente en contra de la religión. El propio Hess le pidió a Hoffmann que retirara la foto de su libro. Sin embargo, Hoffmann era amigo íntimo de Hitler y le explicó al Führer lo ocurrido. Hitler le dijó: "Es cierto que visito las Iglesias. Lo que en ese día eran mis pensamientos, su foto no podría decirlo, ni es usted quien ha colocado la cruz por encima de mi cabeza. Déjelo, por tanto, tal como está; si el pueblo cree que soy devoto, eso no me ocasionará perjuicio alguno..." 

Fotografía de Hoffmann  

Hoffmann explica que, aunque Hitler se refiriera en muchas ocasiones a la Providencia, no era un hombre religioso. Dijo que ciertamente parecía que el Führer estaba protegido por la Providencia puesto que fueron muchas las ocasiones en que salvó la vida. Antes de la llegada al poder, arrojaban a Hitler cientos de piedras a la cabeza y ni una le rozó. Según Hoffmann, que viajó con él miles de kilómetros, Hitler se libró de la muerte "por un pelo" muchas veces. Hitler sin embargo, creía en sus intuiciones. Así pues, antes del suicidio de su sobrina Geli Raubal, Hitler se mostró muy inquieto. También decidió en una ocasión variar sus planes: Durante un discurso en la Bruergerbrauekeller presintió algo extraño y se marchó. Poco después explotó una bomba. Al término de la guerra se suscitó una discusión en torno qué estadista moriría primero. "Roosevelt caerá el primero", dijó Hitler, y esta muerte no hará cambiar nada. Quince días después Roosevelt murió.

Palabras de Hitler:

 Algunos dichos de Adolf Hitler:

"Soy ahora, como antes, Católico, y siempre lo seré." (Adolf Hitler, al General Gerhard Engel, 1941).

"Estamos convencidos de que la gente necesita y requiere esta Fé. Por lo tanto hemos llevado a cabo la lucha contra el movimiento Ateo, y esto no sólo con unas pocas declaraciones teóricas: lo hemos aplastado."(Adolfo Hitler, en un discurso en Berlín, 24/10/1933).

"El hecho de que el Vaticano esté concluyendo un tratado con la Nueva Alemania significa un reconocimiento del Estado Nacionalsocialista por parte de la Iglesia Católica. Este tratado muestra a todo el mundo, clara e inequívocamente, que la afirmación de que el Nacionalsocialismo es hostil a la Religión es una mentira." (Adolfo Hitler escribiendo al Partido Nacionalsocialista, 22/07/1933; de "Hitler's Pope", por John Cornwell).

"Estoy convencido de que actúo como agente de nuestro Creador. Al combatir a los judíos estoy haciendo la voluntad del Señor." (Mein Kampf, Adolf Hitler).

"La grandeza del Cristianismo no estuvo en intentar negociaciones de compromiso con otras opiniones filosóficas similares del mundo antiguo, sino en su inexorable fanatismo al predicar y pelear por su propia doctrina." (Adolf Hitler, Mein Kampf, volúmen 1, cápitulo 12).

24) Pedimos la libertad en el seno del Estado de todas las confesiones religiosas, en la medida en que ellas no pongan en peligro su propia existencia o no ofendan el sentimiento moral de la raza germánica. El Partido, en tanto que tal, defiende el punto de vista de un Cristianismo positivo, sin ligarse a ninguna denominación determinada. Combate el espíritu materialista en el interior y en el exterior y está convencido de que una recuperación duradera de nuestro pueblo no puede tener éxito más que desde el interior, sobre la base del principio siguiente: El interés general prima sobre el interés particular.  

El Nacionalsocialismo nunca fue un movimiento Ateo




















Más información: 




lunes, 7 de noviembre de 2016

Alas Horten

Horten Ho-Vc

Walter Horten y sus hermanos Reimar y Wolfram, construyeron, volaron y diseñaron planeadores en configuraciones de alas puras o "alas volantes" desde adolescentes, a  comienzos de los años 30, ellos ganaron mucha experiencia en la Mecca del vuelo a planeo de Alemania, llamada Wasserkruppe,  situada a 100km al noreste de Frankfurt . Allí, después de la  Primera Guerra Mundial, muchos alemanes aprendieron a volar, únicamente en planeadores, debido a que el Tratado de Versalles prohibía a Alemania, cualquier tipo de vuelo motorizado. En Wasserkruppe cada verano existían concursos en que se premiaban a los pilotos que volarán a mayor altitud, durante más tiempo y que cubriesen las distancias más extensas. También existían concursos de modelos a escalas, competencias similares a la de los adultos, pero para jóvenes entusiastas. Allí Reimar y Walter Horten compitieron y ganaron tres años consecutivos, 1931, 1932, 1933; con sus planeadores de formas de ¨alas volantes¨.     
      

Allí los Horten habían adquirido muchas experiencias y sus modelos  de ala pura, volaban más lejos y más recto que los modelos convencionales con cola. Durante la primavera de 1936 los tres hermanos fueron llamados a cumplir con el Servicio Militar, en el nuevo Ejército alemán (Wehrmatch).

Walter ingresó como aspirante a oficial en 1934 y sirvió temporariamente en el ejército hasta ser transferido en agosto de 1935 a la recientemente creada Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe), y se entrenó como piloto de bombardero, y luego de caza. Walter fue testigo de varios combates aéreos durante La Batalla de Inglaterra, sirviendo con el 1º JG 26.       


Su hermano Wolfram ingresó a la Luftwaffe y sirvió como piloto torpedero de hidroaviones.  Pero moriría más tarde cuando, en mayo de 1940,  su Heinkel 111 explotó repentinamente, en una noche en que lanzaba minas flotantes, en el puerto de Boulogne, Francia.     

Reimar también ingresó a la Luftwaffe, y fue asignado como instructor de vuelo. Eso fue una bendición para él, ya que su comandante Oskar Dinort , fue un ávido piloto de planeadores y un entusiasta de los proyectos de los hermanos Horten, ya desde sus tiempos en Wasserkruppe, fue entonces que deseoso de tener un Ho 2, un planeador del tipo Horten para uso personal. Dinort le facilitó a Reimar espacio de trabajo, material y ayudantes para realizar el trabajo. Reimar le dio el visto bueno a esta excelente oportunidad de volver a trabajar con sus diseños de alas volantes y aceptó la propuesta de inmediato. Una vez  comenzada  la construcción del primer ala volante Horten, otro oficial  enterado de tal trabajo, ordenó otra aerónave para sí, fue entonces que en poco tiempo el Comando de Entrenamiento de Vuelo, tenía suficientes Horten Ho 2 para ingresar al vuelo competitivo en Wasserkruppe,  aumentando el rendimiento satisfactorio del grupo, lo que nunca antes había pasado, debido a la falta de pilotos instructores. Entre 1936 y 1938 Reimar y Walter fueron capaces de diseñar y construir varios Ho 2, Ho 3, Ho 4 y el Ho 5, unas bimotor alas volantes. Tan ocupado estaba Reimar en la construcción de planeadores que no hacía otra cosa que trabajar tiempo completo en esa tarea. Walter se dedicó al entrenamiento de pilotos en el JG 26, tiempo completo, pero no obstante fue capaz de ayudar a Reimar en su trabajo.   


Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Reimar fue llamado al servicio activo y retornó a su anterior ocupación como instructor de vuelo. Por su parte, Walter  fue asignado como Oficial Técnico del ala de caza JG 26 de  Adolf Galland. Walter había presenciado muchos combates aéreos sobre Francia y participó de algunos en La Batalla de Inglaterra. Y observó, con mucho enojo y frustración, como en los combates aéreos contra los aviones británicos, los pilotos alemanes perdían sus vidas,  llegando a pensar,  que de continuar esta cantidad de bajas,  la Luftwaffe perdería la totalidad de sus buenos pilotos.

Después de realizar uno de sus vuelos en un Messerschmitt Me 109 como Oficial Técnico de la JG26 del Mayor Adolf Gallan, sobre el Canal de la mancha, Walter Horten reflexionó que él Me 109, era inferior, en performance y maniobrabilidad que los Spitfire británicos, que estuvo intentando derribar y que no obstante, tuvo éxito en hacerlo ya que derribó 7 aviones británicos, (1 Defiant, 3 Hurricanes y 3 Spitfires). Fue así que Walter se dio cuenta de que una mejor máquina voladora tendría que ser fabricada y entregada, lo más pronto posible, a la Luftwaffe. Si  Alemania quería dominar los cielos sobre Inglaterra, como antes lo había hecho sobre España, Polonia y Francia.    

 El As Alemán Mayor Adolf Galland jefe del JG 26 

Adolf Galland el famoso as alemán de Me 109 y Walter Horten se convencieron de que los Messerschmitt Bf 109, no eran rival para los Spitfire británicos, y eso Walter Horten lo pudo comprobar  al poder pilotar un Spitfire encontrado abandonado e intacto en una pista de aterrizaje en Francia.  Tiempo después a  Walter Horten se le ordenó dejar de realizar vuelos de combates comprometidos. Esa suspensión le fue confirmada una vez se convirtió en el primer piloto alemán en volar un Spitfire capturado.

IMAGEN, Messerschmitt Bf-109

  FOTO, Caza británico Spitfire

Fue así que Walter se convenció de que  un avión no convencional como ser un caza en configuración avanzada de ala volante podría vencer a los Spitfire británicos. De allí en adelante comenzaría la carrera por desarrollar el Horten 9 el ala volante a reacción de los hermanos Horten.  



Horten Ho 229

El ala volante bimotor Horten Ho 229 (también conocida como Gotha Go 229) es, quizás, el avión menos convencional construido durante la Segunda Guerra Mundial y uno de los menos conocidos. 

Los hermanos Horten y su primer ala volante Horten-1

Su trabajo no contaba con la aprobación del Ministerio del Aire, sin embargo una vez Goering conoció el avión, insistió que debía ser puesto en vuelo lo antes posible. Se trataba de una aeronave mucho más difícil de detectar para los radares que daría una ventaja clara a Alemania de lograr construirla. En Mayo de 1944 el avión recibió la aprobación del Ministerio del Aire del Reich, encargando su producción a la fábrica Gother Waggonfabrik, con una nueva designación: Go 229. Además de los prototipos V1 y V2 se ordenó la producción de veinte de estas nuevas aeronaves. A finales de 1944 el prototipo más avanzado, el Ho IX, resultó destruido en una maniobra de aterrizaje: A pesar de este duro revés el proyecto estaba listo para entrar en la fase de producción.

El Ho 229 estaba formado por una estructura de tubos de acero en su sección central y en la cabina del piloto, el resto estaba construido de madera. El uso de la madera se debe a la escasez de aleaciones ligeras como el duraluminio, casi imposibles de obtener a esas alturas de la guerra. Se añadió carbón (que es un buen conductor eléctrico) a los contrachapados y a la pintura para atenuar su visibilidad ante el radar británico, convirtiéndose en uno de los pioneros del sigilo aéreo, junto con el DH-98 Mosquito.

Las perspectivas eran buenas, pero la entrada de los aliados en Alemania y el fin de la guerra pusieron término a este novedoso programa. Sin embargo la semilla estaba plantada y el programa alemán fue el punto de partida de los futuros diseños de ala volante de las potencias vencedoras, como el prototipo YB-49.

El único avión superviviente de la familia Ho 229, el V3, se encuentra actualmente en el Museo Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos expuesto en la Sala Paul E. Garber.

XB-35 de frente y de cola

El Ho 229 fue el precursor de aviones que se desarrollarían después como el YB-49, antes mencionados, o el XB-35 Flying Wingbomber de la Northrop Aircraft Company que se empezó a construir en 1946 por iniciativa del gobierno estadounidense.

Detalle Final:

En abril de 1945, los norteamericanos fueron los primeros en llegar a la fábrica Gother Waggonfabrikun hangar abandonado y en él se encontraron una docena de aviones inacabados con forma de boomerang, con motores a reacción y construidos casi enteramente en madera. Eran los Horten 229, los aviones invisibles de Hitler, una proeza de la ingeniería bélica que se adelantaba varias generaciones a cualquier otra aeronave del mundo. El caza furtivo de Hitler como se suele llamar al Horten 229 fue trasladado a los Estados Unidos para su investigación, este fue uno de los muchos botines de guerra que se hicieron los aliados.  

Estadounidenses descargando el Horten Ho 229 V3 capturado


Fotos actuales del Horten Ho 229

Vista posterior 

Vista frontal 

De haber desarrollado estas aeronaves de una forma masiva el destino de la guerra sin duda hubiera dado un giro enorme. 

Walter Horten ( 1913 – 1998 )

Luego de la Guerra Walter permaneció en Alemania y se convirtió en un oficial de la Luftwaffe de pos-guerra. Falleció en Baden-Baden en Alemania en diciembre de 1998.        

Reimar Horten (1915-1994)

Reimar emigró a la Argentina, y se instaló en Villa General Belgrano en la Provincia Argentina de Córdoba, donde continuó diseñado y construyendo planeadores y  una cuatrimotor de transporte de configuración ala volante. También colaboró, viajando desde Argentina, en el desarrollo del proyecto estadounidense  B-2, en un viaje absolutamente confidencial. Reimar Horten falleció en 1994 en Villa General Belgrano.      



jueves, 3 de noviembre de 2016

Para hacer frente al desempleo masivo y la parálisis económica de la Gran Depresión, los gobiernos de Estados Unidos y Alemania pusieron en marcha programas innovadores y ambiciosos. 



Aunque las medidas del "Nuevo acuerdo" optadas por el presidente Franklin Roosevelt solo ayudo marginalmente el problema, en cambio las políticas fueron mucho más centradas y más amplias en el Tercer Reich, con resultados notables y eficaces. Al cabo de tres años el desempleo fue desterrado y la economía de Alemania floreció. Y mientras que el récord de Roosevelt en el tratamiento de la depresión es bastante bien conocido, la extraordinaria historia de cómo Hitler abordó la crisis no se entiende o aprecia ampliamente.

Adolf Hitler se convirtió en canciller de Alemania, el 30 de enero de 1933. Unas semanas más tarde, el 4 de marzo, Franklin Roosevelt asumió el cargo de Presidente de los Estados Unidos. Cada uno de ellos se mantuvo en la  presidencia por los próximos doce años - hasta abril de 1945, poco antes del final de la Segunda Guerra Mundial en Europa.

En 1933 la producción industrial a principios de cada país había caído a cerca de la mitad de lo que había sido en 1929. Cada líder se puso en marcha rápidamente surgieron nuevas iniciativas audaces para hacer frente a la terrible crisis económica, sobre todo, el flagelo del desempleo masivo. Y aunque hay algunas similitudes sorprendentes entre los esfuerzos de los dos gobiernos, los resultados fueron muy diferentes.


Porcentaje de trabajadores desempleados (1929-1938)


Se puede notar claramente que el porcentaje neto de desempleados en Alemania en comparación con Estados Unidos, estaba muy por debajo e incluso junto a Japón son las dos naciones que tienen el menor indice de desempleo. Note la diferencia con las otras naciones. 


Fuente: liga de naciones, encuesta económica de trabajo. Octavo año.1938/39(Geneva,1939),128.


Uno de los economistas más influyentes y leídos del siglo XX fue el estadounidense John Kenneth Galbraith. Fue asesor de varios presidentes, y durante un tiempo sirvió como embajador de Estados Unidos en la India. Fue autor de varias decenas de libros, y durante años profesor de economía en la Universidad de Harvard. En relación con el expediente de Alemania, Galbraith escribió: "La eliminación del desempleo en Alemania durante la Gran Depresión fue sin inflación - y con la inicial dependencia de las actividades civiles esenciales - fue una señal de logro. Rara vez ha sido alabado y no muy comentada. La idea de que Hitler podía hacer nada bueno se extiende a su economía como lo hace, más plausible, a todo lo demás”.

La política económica del régimen de Hitler, Galbraith continúa "endeudamiento a gran escala para el gasto público, y al principio esto era principalmente para el trabajo civil - ferrocarriles, canales y la Autobahnen [red de carreteras]. El resultado fue un ataque mucho más eficaz en el desempleo que en cualquier otro país industrial. "/ 1“A finales de 1935, "también escribió," el desempleo llegó a su fin en Alemania en 1936. Alemania, a finales de los años treinta, tenía pleno empleo a precios estables. Era, en el mundo industrializado, un logro absolutamente único. "/ 2" Hitler también prevé la política económica moderna ", el economista señaló," reconociendo que un enfoque rápido al pleno empleo era sólo posible si se combina con precios y salarios fijos. Que una nación oprimida por los temores económicos respondería a Hitler como lo hicieron los estadounidenses a F.D.R. No es de extrañar. ".

/ 3. Otros países, Galbraith escribió, no pudieron entender o aprender de la experiencia alemana: "El ejemplo alemán fue instructiva pero no convincente. Los conservadores británicos y estadounidenses miraron las herejías financieros nazis - el endeudamiento y el gasto - y uniformemente predijeron una avería... Y los liberales estadounidenses y socialistas británicos observaron la represión, la destrucción de los sindicatos, las camisas pardas, las camisas negras, los campos de concentración y gritando, y se ignoraron los aspectos económicos. Nada bueno [creían], ni siquiera el pleno empleo, podría venir de Hitler. "

/ 4. Dos días después de asumir el cargo de canciller, Hitler se dirigió a la nación por radio. A pesar de que él y otros líderes de su movimiento se había puesto de manifiesto en la intención de reorganizar la vida social, política, cultural y educativa de la nación de acuerdo con los principios nacionalsocialistas, todo el mundo sabía que, con unos seis millones de parados y la economía nacional en la parálisis, la gran prioridad del momento era restaurar la vida económica de la nación, sobre todo por la lucha contra el desempleo y la disponibilidad para el trabajo productivo.

 Mujeres Alemanas haciendo cola para comprar pan durante la 
inflación de 1923. En el fondo se puede ver una página de un 
periódico de Berlín anunciando que la nueva tasa de 
cambio Dólar-Mark es de 1:1.000.000.

"La miseria de nuestro pueblo es horrible a simple vista!," dijo Hitler en esta dirección inaugural. / 5 "Junto con los millones de desempleados hambrientos de trabajadores de la industria no es el empobrecimiento de toda la clase media y los artesanos. Si esto colapsa, finalmente, también se remata a los agricultores alemanes nos enfrentaremos a una catástrofe de dimensiones incalculables. Por eso sería no sólo el colapso de una nación, sino de una herencia de dos mil años de edad, de algunos de los más grandes logros de la cultura y la civilización humana... "

El nuevo gobierno junto a Hitler dijo, sería "lograr la gran tarea de reorganizar la economía de nuestra nación por medio de dos grandes planes de cuatro años. El agricultor alemán debe ser rescatado para mantener el suministro de alimentos del país y, en consecuencia, base fundamental de la nación. El trabajador alemán se salvará de la ruina con un ataque coordinado y global contra el paro”.

"Dentro de cuatro años", prometió, "el desempleo debe superar con decisión ... Los partidos marxistas y sus aliados han tenido 14 años para demostrar lo que pueden hacer. El resultado es un montón de escombros. Ahora, la gente de Alemania, nos dan cuatro años y luego emitir un juicio sobre nosotros! "

Estas palabras las dijo Hitler el 10 de febrero de 1933, después de 11 días de asumir el cargo como canciller. Lo pueden corroborar en este discurso completo. 


Si el vídeo no reproduce, pincha aqui 

Al rechazar los puntos de vista económicos nublados y poco prácticas de algunos activistas radicales de su partido, Hitler se dirigió a los hombres de probada capacidad y competencia. En particular, se alistó la ayuda de Hjalmar Schacht, un prominente banquero y financiero con un historial impresionante, tanto en la empresa privada y el servicio público. A pesar de que Schacht no era ciertamente nacionalsocialista, Hitler lo nombró presidente del banco central de Alemania, el Reichsbank, y luego como Ministro de Economía.

Después de tomar el poder, escribe el Prof. John Garraty, un prominente historiador estadounidense, Hitler y su nuevo gobierno "inmediatamente lanzaron un asalto total contra el desempleo ... Se estimulo la industria privada y a través de subsidios y rebajas de impuestos, alienta el gasto del consumidor por medios tales como préstamos de matrimonio y se sumergió en el programa masivo de obras públicas que produjo el [sistema de carreteras] autopista, y los proyectos de vivienda, del ferrocarril y de la navegación. "

Sistema de carreteras de la Alemania Nacional Socialista. El proyecto de 
construcción más grande de Europa – El sistema de carreteras más 
grandioso del mundo. Todo creado sin pedir prestado a los 
Rothschild ni pagar intereses por la eternidad!

/ 6 Nuevos líderes del régimen también lograron persuadir a los alemanes anteriormente escépticos e incluso hostiles de su sinceridad, y su capacidad de resolver. Esto no solo fomento su confianza, sino que a su vez animó a los empresarios a contratar e invertir.

Como había prometido, Hitler y su gobierno nacionalsocialista el desempleo fue solucionado  dentro de los cuatro años. El número de desempleados se redujo de seis millones a principios de 1933, cuando asumió el poder, a un millón en 1936. / 7 Así que rápidamente se redujo la tasa de desempleo que para los años 1937-1938 hubo una escasez de mano de obra nacional.

En un  artículo publicado en 1938, habla sobre las condiciones de trabajo en Alemania.


 / 8 Para la gran masa de los alemanes, los salarios y las condiciones de trabajo mejoraron de manera constante. De 1932 a 1938 los ingresos semanales reales brutos aumentaron en un 21 por ciento. Después de tener en cuenta impuestos y deducciones de seguro y los ajustes del costo de vida, el aumento de los ingresos semanales reales durante este período fue del 14 por ciento. Al mismo tiempo, los alquileres se mantuvieron estables, y hubo una disminución relativa de los costes de la calefacción y la luz. Los precios bajaron en realidad para algunos bienes de consumo, tales como electrodomésticos, aparatos de relojería, así como para algunos alimentos. "Los precios al consumidor aumentaron a una tasa promedio anual de sólo 1,2 por ciento entre 1933 y 1939", señala el historiador británico Niall Ferguson. "Esto significa que los trabajadores alemanes estaban mejor en bienes, así como términos nominales: entre 1933 y 1938, las ganancias netas semanales (después de impuestos) se incrementó en un 22 por ciento, mientras que el costo de vida se incrementó sólo un siete por ciento." Incluso después del estallido de la guerra en septiembre de 1939, los ingresos de los trabajadores siguieron aumentando. En 1943 los ingresos por hora promedio de los trabajadores alemanes habían aumentado en un 25 por ciento, y los ingresos semanales por un 41 por ciento.

 / 9 La jornada de trabajo "normal" para la mayoría de los alemanes fue de ocho horas, y el pago por las horas extras era generoso. / 10 Además de mayores salarios, beneficios incluidos marcadamente mejores condiciones de trabajo, tales como mejores condiciones de salud y seguridad, cantinas con comidas calientes subvencionadas, campos deportivos, parques, obras de teatro de subvenciones y conciertos, exposiciones, deportes y grupos de senderismo, bailes, cursos de educación para adultos y un turismo subvencionado. / 11 Una extensa red de programas de bienestar social, incluyendo seguro de vejez y un programa nacional de salud, fueron muy amplios.

Soldado de la 1° guerra mundial, con una pierna amputada
 y con su Cruz de Hierro, forzado a mendigar en las calles.
 Cuando los Nacional Socialistas llegaron al poder,
 introdujeron nuevas legislaciones para cuidar
 a sus veteranos y a los ancianos,
 además de proveer vivienda y 
seguridad para todos 
los ciudadanos

Hitler quería que los alemanes tuvieran "el más alto nivel posible de vida", dijo en una entrevista con un periodista estadounidense a principios de 1934. "En mi opinión, los americanos tienen razón en no querer hacer cada uno lo mismo, sino más bien en la defensa del principio de la escalera. Sin embargo, a cada persona se le debe conceder la oportunidad de subir por la escalera. "/ 12 De acuerdo con este punto de vista, el gobierno de Hitler promovió la movilidad social, con amplias oportunidades para mejorar y avanzar. Como señala el Profesor Garraty: "Es indiscutible que los nazis alentaron la movilidad social y económica de la clase obrera" Para fomentar la adquisición de nuevas habilidades, el gobierno amplió enormemente los programas de formación profesional, y ofreció generosos incentivos para un mayor avance de los trabajadores eficientes. 

Adolf Hitler explica el valor del Oro y del Trabajo



Si el vídeo no reproduce, pincha aqui

/ 13 Tanto la ideología nacionalsocialista como la perspectiva básica de Hitler, escribe el historiador John Garraty, "inclinó al régimen para favorecer al alemán ordinario sobre cualquier grupo de élite. Los Trabajadores... tenían un lugar de honor en el sistema. De acuerdo con esto, el régimen proporciono beneficios sustanciales para los trabajadores marginales que incluían viviendas de protección oficial, excursiones de bajo costo, programas deportivos, instalaciones de fábrica más agradables." 

/ 14 En su biografía crítica y detallada de Hitler, el historiador Joachim Fest reconoció: "El régimen insiste en que no era el dominio de una clase social por encima de todas las demás, las concesiones de oportunidades cada vez son mayores, que de hecho se ha demostrado la neutralidad de clase... Estas medidas hicieron de hecho romper a través de las viejas estructuras sociales, petrificados. Ellos tangiblemente mejoraron la condición material de gran parte de la población. "

/ 15 Algunas cifras dan una idea de cómo la calidad de vida mejoró. Entre 1932, el último año de la era pre-Hitler, y 1938, el último año completo antes del estallido de la guerra, el consumo de alimentos aumento en una sexta parte, mientras que los negocios de ropa y textiles aumentaron en más de una cuarta parte, los  muebles de hogar y mercancías por un 50 por ciento. / 16 Durante los años de paz del Tercer Reich, el consumo de vino aumentó en un 50 por ciento, y el consumo de champán se multiplicó por cinco. / 17 Entre 1932 y 1938, el volumen de turismo más que duplicado, mientras que la propiedad del automóvil durante la década de 1930 se triplicó. / 18 La producción de automóviles alemanes, que incluía los coches fabricados por la Ford propiedad de Estados Unidos y General Motors (Opel), se duplicó en los cinco años de 1932 a 1937, mientras que las exportaciones de vehículos de motor de Alemania aumentaron en ocho veces. El tráfico aéreo de pasajeros en Alemania más que triplicado entre 1933 y 1937. 

Un periódico Alemán de 1936 animando a los ciudadanos 
a ahorras unos Marks y comprase un nuevo Volkswagen

/ 19 Las empresas alemanas revivieron y fueron prosperando. Durante los primeros cuatro años de la era nacionalsocialista, las ganancias netas de las grandes corporaciones se cuadruplicaron, y la renta empresarial y de gestión aumentó en casi un 50 por ciento. / 20 Entre 1933 y 1938, las notas recogidas por el historiador Niall Ferguson, de Alemania "El producto interno bruto creció, en promedio, por un notable once por ciento al año," sin un aumento significativo en la tasa de inflación. / 21 "Las cosas eran para conseguir aún mejor", escribe el historiador judío Richard Grunberger en su estudio detallado, Doce años del Reich. "En los tres años, entre 1939 y 1942 la industria alemana se expandió tanto como lo había hecho durante los cincuenta años anteriores." 

/ 20 Aunque los negocios alemanes florecieron, los beneficios fueron controlados y por ley se mantuvieron dentro de límites moderados. / 21 A partir de 1934, los dividendos para los accionistas de las empresas alemanas se limitaron al seis por ciento anual. Las ganancias no distribuidas se invirtieron en bonos del gobierno de Reich, que tenían un rendimiento anual de intereses del seis por ciento, y luego, después de 1935, del cuatro y medio por ciento. Esta política tuvo el efecto previsible de fomentar la reinversión y autofinanciación de las empresas y, por tanto, de reducir los préstamos de los bancos y, más generalmente, de disminuir la influencia del capital comercial. 

/ 22 Las tasas de impuestos de las corporaciones se elevaron constantemente, de 20 por ciento en 1934 a 25 por ciento en 1936, ya 40 por ciento en 1939-1940. Los directores de empresas alemanas podían conceder bonificaciones a los administradores, pero sólo si éstos eran directamente proporcionales a los beneficios y también autorizaban bonificaciones correspondientes o "contribuciones sociales voluntarias" a los empleados. 

23 Entre 1934 y 1938, la renta bruta gravable de los empresarios alemanes aumentó en un 148 por ciento, y el volumen fiscal global aumentó durante este periodo un 232 por ciento. El número de contribuyentes en el tramo impositivo al alto ingreso - aquellos que ganan más de 100.000 marcos al año - se incrementó durante este período por 445 por ciento. (Por el contrario, el número de contribuyentes en el grupo de ingresos más bajo - los que ganan menos de 1.500 marcas anual - aumentó sólo un cinco por ciento.) 

/ 24 La imposición en Alemania Nacional Socialista era marcadamente "progresista", con los de mayores ingresos a pagar proporcionalmente más que los de las rentas más bajas. Entre 1934 y 1938, el tipo medio de gravamen para las rentas de más de 100.000 marcos aumentó de 37,4 por ciento a 38,2 por ciento. En 1938 los alemanes en los tramos impositivos más bajos eran un 49 por ciento de la población y tenía un 14 por ciento de la renta nacional, pero pagó sólo el 4,7 por ciento de la carga tributaria. Los que están en la categoría de ingresos más altos, que eran sólo uno por ciento de la población pero con el 21 por ciento de los ingresos, se pagaba el 45 por ciento de la carga fiscal. 

/ 25 El pueblo Judío formado por el uno por ciento de la población total de Alemania cuando Hitler llegó al poder, tomaron nuevas pautas. El nuevo gobierno se movió rápidamente para eliminarlos de la vida política y cultural de la nación, sin embargo a los judíos se les permitió continuar en la vida económica, al menos durante varios años. De hecho, muchos judíos se beneficiaron de las medidas de recuperación del régimen y la reactivación económica general. En junio de 1933, por ejemplo, Hitler aprobó una inversión gubernamental a gran escala de 14,5 millones de marcos en la empresa de propiedad judía Hertie, una cadena de tiendas de Berlín. Este "rescate" se hizo para evitar la ruina de los proveedores de la gran empresa, financieros, y, sobre todo, sus 14.000 empleados. 

/ 26 El Prof. Gordon Craig, que durante años enseñó historia en la Universidad de Stanford, señala: "Los comercios de venta al por menor de prendas de vestir y empresas judías continuaron operando de manera rentable hasta 1938, en Berlín y Hamburgo, en particular, los establecimientos de conocida reputación continuaron atrayendo a sus antiguos clientes a pesar de su propiedad por Judíos. En el mundo de las finanzas, no hay restricciones fueron colocados sobre las actividades de las empresas judías en Berlín Bourse [bolsa], y hasta 1937 las casas bancarias de Mendelssohn, Bleichröder, Arnhold, Dreyfuss, Straus, Warburg, Aufhauser, y Behrens estaban todavía activas”. 

/ 27 Cinco años después de que Hitler había llegado al poder, el papel de los judíos en la vida empresarial seguía siendo un tema muy importante, y los Judíos permanecieron con propiedades considerables de bienes de raíces, especialmente en Berlín. Pero esto cambió notablemente en 1938, sin embargo, para el final de 1939 el judío había sido desterrado de gran parte de la vida económica alemana.

La tasa de criminalidad de Alemania cayó notablemente durante los años de Hitler, con caídas significativas en las tasas de homicidio, robo, malversación y hurto. / 28 Hubo una mejora notable en el campo de la salud y las perspectivas de los alemanes impresionaron a muchos extranjeros. "La mortalidad infantil se ha reducido considerablemente y es considerablemente inferior a la de Gran Bretaña", escribió el británico Sir Arnold Wilson, M. P. Quien visitó Alemania siete veces después de que Hitler había llegado al poder. "La tuberculosis y otras enfermedades han disminuido notablemente. Los tribunales penales nunca han tenido tan poco que hacer y las prisiones nunca han tenido tan pocos ocupantes. Es un placer observar la aptitud física de la juventud alemana. Incluso las personas más pobres están mejores vestidas de lo que era anteriormente, y sus caras alegres dan testimonio de la mejoría psicológica que se ha forjado en su interior. "


/ 29 El bienestar psicológico-emocional de los alemanes mejoro durante este período. El historiador Richard Grunberger hace alusión de esto. "No cabe duda", escribió, "que él [Nacional Socialismo] al tomar el poder genero una mejora en la salud emocional de sus habitantes; esto no era más que una consecuencia de la recuperación económica, pero en un sentido amplio todos los alemanes se identificaron con el propósito nacional. "

/ 30 Austria experimentó un importante ascenso después de que se unió al Reich alemán en marzo de 1938. Inmediatamente después de la Anschluss (“unión"), los funcionarios se movieron rápidamente para aliviar el malestar social y revitalizar la moribunda economía. La inversión, la producción industrial, la construcción de viviendas, el consumo, el turismo y el nivel de vida aumentaron rápidamente. Entre junio y diciembre de 1938 solo, el ingreso semanal de los trabajadores industriales de Austria aumentó en un nueve por ciento. El éxito del régimen nacionalsocialista en desterrar el desempleo fue tan rápido que el historiador estadounidense Evan Burr Bukey se trasladó a llamarlo "uno de los más notables logros económicos de la historia moderna." La tasa de desempleo en Austria se redujo de 21,7 por ciento en 1937 al 3,2 por ciento en 1939. El PIB de Austria aumentó un 12,8 por ciento en 1938 y un sorprendente 13,3 por ciento en 1939. 

El resultado de la votación no tuvo ningún tipo de sorpresa: un 99,73% del electorado optó por el sí, legitimándose así la unificación de Alemania y Austria.


Multitudes en la Hauptplatz de Linz. Aproximadamente 60.000 
austriacos acudieron a aclamar el discurso 
crepuscular de Hitler

 / 31 Una expresión importante de la confianza nacional fue el fuerte aumento de la tasa de natalidad. Dentro de un año después de que Hitler llegó al poder, la tasa de natalidad de Alemania aumentó en un 22 por ciento, llegando a un punto culminante en 1938. Se mantuvo alta incluso en 1944 - el último año completo de la Segunda Guerra Mundial. / 32 En opinión del historiador John Lukacs, este salto en la tasa de natalidad era una expresión de "el optimismo y la confianza" de los alemanes durante los años de Hitler. "Por cada dos niños nacidos en Alemania en 1932, tres nacieron cuatro años más tarde", señala. "En 1938 y 1939, las tasas de matrimonio más altos de toda Europa se registraron en Alemania, reemplazando incluso aquellos en los pueblos prolíficos de Europa del Este. El aumento espectacular de la tasa de natalidad de Alemania en los años treinta fue aún más pronunciado que el aumento de la tasa de matrimonios. " / 33 " Alemania Nacional Socialista, el único de los países poblados por blancos, tuvieron éxito en la consecución de un cierto aumento de la fertilidad ", señala el destacado historiador estadounidense Gordon A. Craig, con un fuerte aumento de la tasa de natalidad después de que Hitler llegó al poder, y un aumento constante en los años que siguieron. 




/ 34 En un largo discurso en el Reichstag a principios de 1937, Hitler recordó las promesas que había hecho cuando su gobierno asumió el poder. También explicó los principios en que se basan sus políticas, y volvió a mirar a lo que se había logrado en cuatro años. / 35 "... Los que hablan de" democracias "y" dictaduras ' ", dijo," simplemente no entienden que una revolución se ha llevado a cabo en este país, cuyos resultados pueden considerarse democrático en el más alto sentido de la palabra, si la democracia tiene un significado real... la revolución nacionalsocialista no ha destinado a convertir una clase privilegiada en una clase que no tienen derechos en el futuro. Su objetivo ha sido dar los mismos derechos a los que no tenían ningún derecho... Nuestro objetivo ha sido hacer posible que todo el pueblo alemán se active, no sólo en lo económico sino también en el campo político, y para asegurar esto se organizo la participación de las masas... Durante los últimos cuatro años hemos aumentado la producción alemana en todas las áreas en un grado extraordinario. Y este aumento de producción ha sido en beneficio de todos los alemanes”.

En otra dirección dos años más tarde, Hitler habló brevemente acerca de los logros económicos de su régimen: / 36 "Superé el caos en Alemania, restableciendo el orden, la producción hoy es enormemente elevada en todos los campos de nuestra economía nacional, mediante grandes esfuerzos hemos producido numerosos materiales que nos hacía falta , hemos fomentado las nuevas invenciones, desarrollado tráfico, desembocando caminos poderosos que se construirán y canales que serán excavados, hemos puesto fábricas gigantescas, y al mismo tiempo nos hemos esforzado por promover la educación y la cultura de nuestro pueblo para el desarrollo de nuestra comunidad social. Tuve éxito en la búsqueda de un trabajo útil para el conjunto de los siete millones de parados, que mas tocaba nuestro corazón, se ha logrado mantener al agricultor en su tierra, a pesar de todas las dificultades, y también en el ahorro de tierras para él, y en la restauración de un comercio prospero para todos los  Alemanes, y en la promoción del tráfico al máximo”.

Discurso de Adolf Hitler - Me llamaron Soñador


Si el vídeo no reproduce, pincha aqui

A menudo se ha reivindicado, incluso por algunos eruditos supuestamente de buena reputación, que el éxito de Hitler se debió a la reactivación de la vida económica de su país en donde se basa en gran medida en el gasto del gobierno para el rearme y la preparación para la guerra. Esto es un mito. A medida que el reconocido historiador británico A. J. P. Taylor señaló: / 37 "la recuperación económica de Alemania, que se completó en 1936, no se debió al rearme; el éxito  fue causada principalmente por el gasto pródigo en obras públicas, sobre todo por carreteras de motor, y este gasto público estimuló el gasto privado también, como [el economista británico John Maynard] Keynes había dicho que lo haría. Así, paradójicamente, mientras que casi todos los demás en Europa esperaban una gran guerra, Hitler era el único hombre que ni espera ni planeaba ninguna.".

El historiador estadounidense John Garraty comparó las respuestas estadounidenses y alemanes a la gran depresión en un artículo muy discutido publicado en la American Historical Review. Él escribió: / 38 "Los dos movimientos [es decir, en los EE.UU. y en Alemania], sin embargo, reaccionó a la gran depresión de maneras similares, distintos de las otras naciones industriales. De los dos los nazis eran más exitosos en la curación de los males económicos de la década de 1930. Se redujo el desempleo y estimularon la producción industrial más rápido que los americanos hicieron y, teniendo en cuenta las diferencias en sus  recursos, los alemanes manejaron sus problemas monetarios y comerciales con más éxito, sin duda, más imaginativa. Esto fue en parte debido a que los nazis emplearon la financiación del déficit a mayor escala y en parte debido a que su sistema totalitario se prestaba a la movilización de toda la sociedad. Para 1936 la depresión fue solucionada más en Alemania, que en los Estados Unidos”.


De hecho, la tasa de desempleo en Estados Unidos se mantuvo alta hasta que la estimulación de la producción de guerra a gran escala se puso en marcha. Todavía en marzo de 1940, la tasa de desempleo en Estados Unidos era todavía casi el 15 por ciento de la fuerza de trabajo. Era la producción para la guerra, no los programas de Roosevelt "New Deal ', que finalmente trajo el pleno empleo.

/ 39 El profesor William Leuchtenburg, un prominente historiador estadounidense mejor conocido por sus libros sobre la vida y carrera de Franklin Roosevelt, resumió el historial mixto del presidente en un estudio muy aclamado. "El New Deal dejo muchos problemas sin resolver e incluso creó algunas nuevas desconcertantes", concluyó Leuchtenburg. "Nunca se demostró que podía lograr la prosperidad en tiempos de paz. Todavía en 1941, los desempleados siguen en numeración de millones, y no fue hasta el año 1943 durante la guerra que hizo que el ejército de parados finalmente desapareciera. "

/ 40 El contraste entre los registros económicos alemanes y americanos durante la década de 1930 es aún más sorprendente si se tiene en cuenta que los EE.UU. tenían mucho mayor riqueza de recursos naturales, incluyendo grandes reservas de petróleo, así como una menor densidad de población, también se debe considerar el peligro al que estaba expuesta Alemania con su vecino soviético.

En un discurso pronunciado en diciembre de 1941, el propio Hitler comparó el registro de su gobierno y el del presidente Roosevelt en el trato con el desafío de la crisis económica mundial. 

/ 41 "Considerando que el Reich alemán experimentó una mejora enorme en la vida social, económica, cultural y artístico en pocos años bajo la dirección nacionalsocialista", dijo, "el presidente Roosevelt no fue capaz de lograr mejoras aún limitados en su propio país. Esta tarea debería haber sido mucho más fácil en los Estados Unidos, con apenas 15 habitantes por kilómetro cuadrado, en comparación con 140 en Alemania. Si la prosperidad económica no es posible en ese país, debe ser el resultado de cualquiera de una falta de voluntad por la dirección del fallo o la incompetencia completa de los hombres a cargo. En sólo cinco años, los problemas económicos se resolvieron en Alemania y se eliminó el desempleo. Durante este mismo período, el presidente Roosevelt aumentó enormemente la deuda nacional de su país, devaluó el dólar, perturbo aun más la economía, y se mantiene el mismo número de parados. "

En otro importante discurso dado ese mismo año, Hitler comparó los sistemas socio-político-económicas de los Estados Unidos, la Unión Soviética y Alemania. / 42 "Hemos llegado a conocer ahora dos extremos [socio-políticos]," dijo. "Uno de ellos es el de los Estados capitalistas, que utilizan la mentira, el fraude y la estafa a negar a sus pueblos los derechos vitales más básicos, y que están interesados ​​en su totalidad en sus propios intereses financieros, para los que están dispuestos a sacrificar a millones de personas. Por otra parte hemos visto [en la Unión Soviética] la extrema comunista: un estado que ha traído miseria indecible a millones y millones, y que, siguiendo su doctrina, sacrifica la felicidad de los demás. A partir de esta [conciencia], en mi opinión, no es para todos nosotros sólo una obligación, es decir, a esforzarse más que nunca hacia nuestro ideal nacional y socialista ... En este estado [Alemán] el principio que prevalece no es, como en la Rusia soviética , el principio de la llamada igualdad, sino sólo el principio de la justicia ".

¿Podrían las políticas económicas de Hitler trabajar en los Estados Unidos? Estas políticas son probablemente más viables en países como Suecia, Dinamarca y los Países Bajos, con una población auto-disciplinada y étnico-cultural cohesiva bien educada, y una tradición fuerte con un alto nivel de confianza social. Las Políticas económicas llevadas por Hitler son menos aplicables en los Estados Unidos y en otras sociedades con una población étnicamente diversa culturalmente, comunidades individualistas, la tradición de "dejar hacer", y un espíritu correspondiente más débil "comunitaria".

/ 43 David Lloyd George - que había sido primer ministro de Gran Bretaña durante la Primera Guerra Mundial - hizo una extensa gira por Alemania a finales de 1936. En un artículo publicado después en otro periódico de Londres, el estadista británico contó lo que había visto y experimentado en su vista a Alemania.

 / 44 “Hablé con Hitler… En Nuremberg, Hitler declaro correctamente, que su movimiento político ha creado una nueva Alemania. No es la Alemania de la primera década después de la guerra, desalentada y postrada en pesar e impotencia. Está ahora repleta de esperanza y confianza, repleta de un nuevo sentido de importancia y determinación para conducir su propia vida sin la interferencia de influencias externas.

Por primera vez desde la guerra, un sentimiento general de seguridad y paz prevalece. Las gentes están contentas. A lo largo de la tierra es evidente una actitud de alegría universal y gozo. Es una Alemana mucho más feliz. Podría ver eso en todas partes, y los ingleses que me encontré durante mi jornada, que conocían bien Alemania, estaban igualmente impresionados por el gran cambio. Ese fenómeno maravilloso fue cumplido por un hombre.

Esta es la fama de los de a mente de los jóvenes alemanes. Con su fervor casi religioso creen en su movimiento y en su líder.

Esto me impresionó más que nada cuando experimenté durante mi corta visita a esa nueva Alemania. Una refrescante nueva atmósfera de un despertar, tan raramente eficaz en la unidad de esa Nación.

Católicos y protestantes, prusianos y bávaros, patrones y obreros, rico y pobres han sido unidos en esa nación. Confesiones de fe, clanes o ley de clase y extracción de clase ya no pueden dividir esa nación. Hay una pasión, un sagrado fuego, un esfuerzo por la unidad, nacido de la dura necesidad.

Nunca he conocido un pueblo más feliz que los alemanes y Hitler se encuentra entre los hombres más grandiosos. Los ancianos confían en él y los jóvenes lo idolatran. Es la adoración de un héroe nacional que ha salvado a su país.

Me considero feliz de encontrarme ante aquél que, tras la derrota, ha arrastrado tras de sí y conducido al levantamiento a todo el pueblo alemán.

Hitler parece ser el único que en esta agitación general conserva la cabeza. Se esfuerza en evitar todo motivo de roce con los vecinos de Alemania. Su pacto con Polonia es un acontecimiento notable. Es obra de un político valiente.

Si, Heil Hitler. Yo también lo digo, porque es de verdad un gran hombre.”

A pesar de los prejuicios y la ignorancia han obstaculizado una mayor conciencia y comprensión de las políticas económicas de Hitler y su impacto, su éxito en la política económica ha sido reconocida por los historiadores, entre ellos estudiosos que por lo general son muy críticos con el líder alemán y las políticas de su régimen.

John Lukacs, un historiador estadounidense nacido en Hungría cuyos libros han generado muchos comentarios y elogios, ha escrito: "Los logros de Hitler, más doméstico que del exterior, durante los seis años [en tiempos de paz] su liderazgo en Alemania fueron extraordinarios... Él trajo la prosperidad y la confianza a los alemanes, el tipo de prosperidad que es el resultado de la confianza. Los años treinta, después de 1933, fueron años de sol para la mayoría de los alemanes; algo que quedó en la memoria de toda una generación entre ellos. "

/ 45 Sebastian Haffner, un periodista alemán influyente e historiador que también era un fuerte crítico del Tercer Reich y su ideología, revisó la vida y el legado de Hitler en un libro muy discutido. Aunque su interpretación del líder alemán en El significado de Hitler es dura, el autor de todas formas escribe: 

/ 46 "Entre estos logros positivos de Hitler el eclipsar a todos los demás era su milagro económico." Mientras que el resto del mundo seguía sumida en la parálisis económica, Hitler había hecho "Alemania una isla de prosperidad." Dentro de tres años, Haffner continúa "llorando la necesidad y la dificultad de las masas que se habían convertido en un dolor general pasaron con Hitler a una cómoda prosperidad. Casi igualmente importante: la impotencia y la desesperanza habían dado paso a la confianza y seguridad en sí mismos. Aún más milagroso fue el hecho de que la transición de la depresión a la bonanza económica había sido lograda sin inflación, con salarios totalmente estables y precios fijos... Es difícil imaginar adecuadamente el asombro y el agradecimiento con la que los alemanes reaccionaron a ese milagro, el cual, más particularmente, un gran número de trabajadores alemanes que eran socialdemócratas y comunistas reaccionaron también a estos cambios. Este asombro agradecimiento ha dominado por completo el estado de ánimo de las masas alemanas durante el período de 1936 a 1938... "

"La magnitud del logro económico nazi no se debe subestimar", concluye Niall Ferguson, profesor de la Universidad de Harvard de historia. "Era real e impresionante Ninguna otra economía europea logró una rápida recuperación, tales... Para la mayoría de la gente en Alemania en 1930 parecía que había sido un milagro económico El Volksgemeinschaft [comunidad nacional] fue más que mera retórica;.. Que significaba el pleno empleo, salarios más altos, precios estables, la reducción de la pobreza, las radios baratas (la Volksempfänger) y vacaciones a precios bajos. Es demasiado fácil olvidar que había más colonias de vacaciones que los campos de concentración en Alemania entre 1935 y 1939. Los trabajadores se han entrenado mejor, los ingresos de los agricultores aumentaron. Tampoco eran extranjeros que no se impresionaron por lo que estaba ocurriendo. Corporaciones estadounidenses, incluyendo la Standard Oil, general Motors e IBM se precipitó a invertir directamente en la economía alemana”.

 / 47 Joachim Fest, otro destacado periodista e historiador alemán, revisó la vida de Hitler en una aclamada biografía e integral. "Si Hitler había sucumbido a un asesinato o un accidente a finales de 1938," escribió, "pocos podrían dudar en llamar a uno de los más grandes hombres del Estado Alemán, el consumador de la historia de Alemania." / 48 "Ningún observador objetivo de la escena alemana podría negar las hazañas considerables de Hitler ", señaló el historiador estadounidense John Toland. "Si Hitler había muerto en 1937 en el cuarto aniversario de su llegada al poder... sin duda hubiera surgido como una de las más grandes figuras de la historia de Alemania. En toda Europa tenía millones de admiradores. "/ 49. 

Notas:

1. J. K. Galbraith, Money (Boston: 1975), pp. 225-226.

2. J. K. Galbraith, The Age of Uncertainty (1977), pp. 214.

3. J. K. Galbraith in The New York Times Book Review, April 22, 1973. Quoted in: J. Toland, Adolf Hitler (Doubleday & Co., 1976), p. 403 (note).

4. J. K. Galbraith, The Age of Uncertainty (1977), pp. 213-214.

5. Hitler radio address, “Aufruf an das deutsche Volk,” Feb. 1, 1933.

6. John A. Garraty, “The New Deal, National Socialism, and the Great Depression,” The American Historical Review, Oct. 1973 (Vol. 78, No. 4), pp. 909-910.

7. Gordon A. Craig, Germany 1866-1945 (New York: Oxford, 1978), p. 620.

8. Richard Grunberger, The Twelve-Year Reich: A Social History of Nazi Germany, 1933-1945 (New York: Holt, Rinehart and Winston, 1971), p. 186. First published in Britain under the title, A Social History of the Third Reich.

9.  R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), p. 187; David Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (Norton,1980 [softcover]), p. 100; Niall Ferguson, The War of the World (New York: Penguin, 2006), p. 247. Sources cited: A. Ritschl, Deutschlands Krise und Konjunktur (Berlin, 2002); G. Bry, Wages in Germany, 1871-1945 (Princeton, 1960).

10. David Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (Norton,1980), p. 101.

11. David Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (Norton,1980 [softcover]), pp. 100, 102, 104; Historian Gordon Craig writes: “In addition to these undeniable gains [that is, in a better quality of life], German workers received significant supplementary benefits from the state. The party conducted a systematic and impressively successful campaign to improve working conditions in industrial and commercial plants, with periodic drives designed not only to see that health and safety regulations were enforced, but to encourage some alleviation of the monotony of daily labour at the same task by means of amenities like music and growing plants and special awards for achievement.” G. Craig, Germany 1866-1945 (Oxford, 1978), pp. 621-622.

12. Interview with Louis Lochner, Associated Press correspondent in Berlin. Quoted in: Michael Burleigh, The Third Reich: A New History (New York: 2000), p. 247.

13. G. Craig, Germany 1866-1945 (Oxford, 1978), p. 623; John A. Garraty, “The New Deal, National Socialism, and the Great Depression,” The American Historical Review, Oct. 1973 (Vol. 78, No. 4), pp. 917, 918.

14. J. A. Garraty, “The New Deal, National Socialism, and the Great Depression,” The American Historical Review, Oct. 1973, pp. 917, 918.

15. Joachim Fest, Hitler (New York: 1974), pp. 434-435.

16. R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (New York: 1971 [hardcover ed.]), p. 203.

17. R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), pp. 30, 208.

18. R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), pp. 198, 235.

19. G. Frey (Hg.), Deutschland wie es wirklich war (Munich: 1994), pp. 38. 44.

20. R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), p. 179; Niall Ferguson, The War of the World (New York: Penguin, 2006), p. 247.

21. D. Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (1980), pp. 118, 144.

22. D. Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (1980), pp. 144, 145; Franz Neumann, Behemoth: The Structure and Practice of National Socialism 1933-1944 (New York: Harper & Row, 1966 [softcover] ), pp. 326-319; R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), p. 177

23. R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), p. 177; D. Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (Norton,1980), p.125.

24. D. Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (1980), pp. 148, 149.

25. D. Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (1980), pp. 148, 149. (By comparison, Schoenbaum notes, the income tax rate for the highest income bracket in 1966 in the German Federal Republic was about 44 percent.)

26. D. Schoenbaum, Hitler’s Social Revolution (1980), p. 134.

27. G. Craig, Germany 1866-1945 (Oxford, 1978), p. 633.

28. R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), pp. 26, 121; G. Frey (Hg.), Deutschland wie es wirklich war (Munich: 1994), pp. 50-51.

29. Quoted in: J. Toland, Adolf Hitler (Doubleday & Co., 1976), p. 405. Source cited: Cesare Santoro, Hitler Germany (Berlin: 1938).

30. R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), p. 223.

31. Evan Burr Bukey, Hitler’s Austria (Chapel Hill: 2000), pp. 72, 73, 74, 75, 81, 82, 124. (Bukey is a professor of history at the University of Arkansas.)

32. R. Grunberger, The Twelve-Year Reich (1971), pp. 29, 234-235.

33. John Lukacs, The Hitler of History (New York: Alfred A. Knopf, 1997), pp. 97-98.

34. G. Craig, Germany 1866-1945 (Oxford, 1978), pp. 629-630.

35. Hitler Reichstag address of Jan. 30, 1937.

36. Hitler Reichstag speech of April 28, 1939.

37. A. J. P. Taylor, From Sarajevo to Potsdam (Harcourt Brace Jovanovich, 1975), p. 140. See also: A. J. P. Taylor, The Origins of the Second World War (first published in 1961). See also: Burton H. Klein, Germany’s Economic Preparations For War (Harvard Univ. Press, 1959). Pertinent excerpts from this important book are published in: H. W. Koch, Aspects of the Third Reich (1985), pp. 360-370.

38. John A. Garraty, “The New Deal, National Socialism, and the Great Depression,” The American Historical Review, Oct. 1973 (Vol. 78, No. 4), p. 944. (Garraty taught history at Michigan State University and at Columbia University, and served as president of the Society of American Historians.)

39. John A. Garraty, “The New Deal, National Socialism, and the Great Depression,” The American Historical Review, Oct. 1973 (Vol. 78, No. 4), p. 917, incl. n. 23. Garraty wrote: “Certainly full employment was never approached in America until the economy was shifted to all-out war production … American unemployment never fell much below eight million during the New Deal. In 1939 about 9.4 million were out of work, and at the time of the 1940 census (in March) unemployment stood at 7.8 million, almost fifteen percent of the work force.”

40. William E. Leuchtenburg, Franklin Roosevelt and the New Deal (New York: Harper & Row, 1963 [softcover]), pp. 346-347.

41. Hitler Reichstag address of Dec. 11, 1941. ( http://www.ihr.org/jhr/v08/v08p389_Hitler.html )

42. Hitler address in Berlin, Oct. 3, 1941.

43. During a visit to Berlin in the 1930s, former US president Herbert Hoover met with Hitler’s Finance Minister, Count Lutz Schwerin von Krosigk, who explained at length his government’s economic policies. While acknowledging that these measures were beneficial for Germany, Hoover expressed the view that they were not suitable for the United States. Government-directed wage and price policies, he believed, would be contrary to the American notion of personal freedom. See: Lutz Graf Schwerin von Krosigk, Es geschah in Deutschland (Tübingen/ Stuttgart: 1952), p. 167; The influential British economist John Maynard Keynes wrote in 1936 that his “Keynesian” policies, which to some extent were embraced by the Hitler government,” “can be much easier adapted to the conditions of a totalitarian state” than in a country where “conditions of free competition and a large degree of laissez-faire” prevail. Quoted in: James J. Martin, Revisionist Viewpoints (1977), pp. 187-205 (See also: R. Skidelsky, John Maynard Keynes: The Economist as Savior 1920-1937 [New York: 1994], p. 581.); Research in recent years shows that greater ethnic diversity reduces levels of social trust, and the workability of social welfare policies. See: Robert D. Putnam, “E Pluribus Unum: Diversity and Community in the Twenty-first Century,” Scandinavian Political Studies, June 2007. See also: Frank Salter, Welfare, Ethnicity, and Altruism (Routledge, 2005)

44. Daily Express (London), Nov. (or Sept.?) 17, 1936.

45. John Lukacs, The Hitler of History (New York: Alfred A. Knopf, 1997), pp. 95-96

46. S. Haffner, The Meaning of Hitler (New York: Macmillan, 1979), pp. 27-29. First published in 1978 under the title Anmerkungen zu Hitler. See also: M. Weber, “Sebastian Haffner's 1942 Call for Mass Murder,” The Journal of Historical Review, Fall 1983 (Vol. 4, No. 3), pp. 380-382.

47. Niall Ferguson, The War of the World (New York: Penguin, 2006), pp. 245-246, 248. Sources cited: Albrecht Ritschl, Deutschlands Krise und Konjunktur (Berlin, 2002); Gerhard Bry, Wages in Germany, 1871-1945 (Princeton, 1960).

48. J. Fest, Hitler: A Biography (Harcourt, 1974), p. 9. Quoted in: S. Haffner, The Meaning of Hitler (1979),
p. 40.

49. J. Toland, Adolf Hitler (Doubleday & Co., 1976), pp. 407. 409.

Mark Weber es un historiador, autor y analista de asuntos actuales. Estudió historia en la Universidad de Illinois (Chicago), en la Universidad de Munich, en la Universidad Estatal de Portland y en la Universidad de Indiana (M.A., 1977).

Aclaración importante:


Los vídeos e imágenes han sido agregados por mi cuenta, independientemente del artículo de Mark Weber y lo he hecho para un mayor entendimiento del tema y como parte de un hecho histórico. 

Fuente: 





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Con tecnología de Blogger.
Mi foto

“Para saber quien gobierna sobre ti, simplemente encuentra a quien no estás autorizado a criticar”  

¡Busca Más información!

Lo más visto: